El Maracanazo: tragedia y orgullo

Se acerca la Copa del Mundo de fútbol de Brasil. Los brasileños sienten que ellos llegarán a la final y no temen a nadie. Ni a España ni a Alemania ni a Argentina ni  a nadie. Bueno, en realidad esto no es así. Los brasileños no temen a nadie salvo a Uruguay. Tienen verdadero pánico a otro Maracanazo. El primer Maracanazo, y único hasta ahora, se produjo en 1950.

Los brasileños temen otro Maracanazo

Los brasileños temen otro Maracanazo

Casi todo el mundo cuenta que el Maracanazo se produjo en la final del Campeonato del Mundo de Fútbol de 1950 que enfrentaba a Uruguay y Brasil. En rigor, eso no fue nunca así. El sistema de competición de la Copa del Mundo en esa época era diferente al actual. En realidad se trataba del último partido de una liguilla entre cuatro equipos en el que a Brasil le bastaba el empate para proclamarse campeón. En cambio, Uruguay debía ganar el partido si levantar el trofeo.

Brasil en Maracaná siempre es favorito. Especialmente si enfrente había un grupo de jugadores desconocidos. Pero para desgracia de Brasil, además de desconocidos eran atrevidos. Y, además de atrevidos, eran muy buenos. El Maracanazó fue una gesta protagonizada por un equipazo. Uno de los mejores de la Historia. Desde el guardameta Roque Máspoli, hasta el capitán, el gran Obdulio Varela, pasando por el genial Ghiggia o el superase Juan Alberto Schiaffino.

El día del Maracanazo, Brasil empezó marcando. Y eso les dio mayor confianza. O, tal vez, se relajaron. En el minuto 66 del partido Schiaffino, en ese momento jugador de Peñarol pero que, más tarde haría carrera en Italia jugando en AC Milan y Roma, hizo el empate a 1. Alcides Edgardo Ghiggia, que acompañó a Schiaffino en Peñarol y en su aventura italiana, fue el elegido por el destino para elevar al fútbol uruguayo hacia la gloria absoluta. En el minuto 79 del partido, desde su banda derecha y tras amagar un centro al área, engaño que Barbosa, portero de Brasil, compró a la primera, consiguió el definitivo 2  a 1.

El Maracanazo fue una tragedia para Brasil se registraron un gran número de suicidios. Para Uruguay, como es lógico, sigue siendo motivo de orgullo. Tanto que, cuando alguna televisión muestra el gol de Ghiggia, si hay un uruguayo presente lo celebra como si se estuviese produciendo en ese mismo momento.

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