Robots en el cuerpo humano

En Alemania, investigadores del Instituto Max Planck están desarrollando un robot capaz de introducirse en el cuerpo humano y moverse sin llevar un motor ni una batería. Liberar medicinas en el cuerpo humano para poder tratar algunas enfermedades es un proyecto en el que se lleva trabajando bastante tiempo con mucho interés. Se está estudiando el efecto que puede tener una liberación controlada de fármacos para poder regenerar los tejidos dañados por el cáncer. Existe algún problema de altura para poder completar este tipo de tratamientos, ya que se necesita que la movilidad del dispositivo implantado sea de una forma rígida para poder controlar la acción.

Cuerpo humano

Cuerpo humano

Para poder construir un dispositivo de esta naturaleza se necesita  la electrónica y todos sabemos que no se lleva muy bien con el cuerpo humano. En un mundo lleno de fluidos los componentes se empiezan a deteriorar y la rigidez de los materiales que lo componen pueden arañar o dañar algún tejido. Por este motivo se está trabajando con el grafeno, un material cuya flexibilidad se adapta más al entorno y puede permitir implantes mas seguros.

Después de todo el avance tecnológico, aún queda por resolver el tema del movimiento controlado por el interior del cuerpo humano. Si introducimos una batería en este entorno, los motores bajan en efectividad y no parece una de las mejores alternativas.

Por este motivo, un equipo de investigadores del prestigioso Instituto Max Planck en Alemania han desarrollado un pequeño robot que no tiene motor ni batería y que es capaz de introducirse en el cuerpo humano viajando a través de la sangre liberando los medicamentos necesarios. Tuvieron que resolver el problema de crear micromáquinas capaces de moverse en soluciones líquidas. El desarrollo debía ser muy sencillo, por eso acudieron a un movimiento de expansión y contracción, es decir, apertura y cierre.

No todos los líquidos tienen las mismas características que el agua. Los investigadores alemanes fueron capaces de descubrir que, en un ácido, el movimiento de remover el líquido con la cuchara al hacerlo lentamente suponía resistencia por parte del fluido. Sin embargo, cuando esta bajaba sí que se hacía rápidamente. Estos líquidos, diferentes al agua, son los llamado fluidos no newtonianos y muchos de los fluidos que están dentro del cuerpo humano tienen estas características, como la sangre.

Este nuevo robot está construido mediante una impresión 3D y su tamaño es de 300 por 800 micras. No se han buscado aplicaciones aún, pero todas las expectativas están creadas para la liberación de fármacos que puedan terminar con un tumor o proporcionar sustancias que sean deficitarias en el cuerpo humano.

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